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2013 Trastornos por Superávit de Sumisión e Hiperaburrimiento: dándole la vuelta al TDAH


Hace unos días escribí una nota sobre uno de los temas que más presencia están obteniendo en el terreno de la educación, la preocupación generalizada sobre los Trastornos por Déficit de Atención e Hiperactividad, una enfermedad más conocida como TDAH y que en inglés se denomina como ADHD (Attention Deficit Hyperactivity Dissorder). En “Menos anfetaminas y más rEDUvolution” describí brevemente mis opiniones al respecto de un síndrome que en EEUU adquiere también el nombre de Learning diferences. Mi interés por el TDAH nace del trabajo de Gordon Fisher, uno de los estudiantes de Colby con quien mi relación se ha hecho más estrecha y quién para su trabajo fin de grado a realizado un vídeo sobre este tema basándose en su experiencia personal por que, claro, Gordon es un disléxico empedernido que se autodiagnosticó de TDAH a la temprana edad de 17 años cuando descubrió en un telediario el nombre una enfermedad de la que tenía todos los síntomas. A partir de ese momento y tras una visita al psicólogo que reforzó su propio diagnóstico, Gordon ha estado tomado durante cuatros años diariamente la píldora milagrosa (anfetaminas mayormente) una píldora que le cuesta 80 dólares al mes.  


Gordon no podía estarse quieto las ocho horas que permanecía cada día en clase, se distraía con facilidad, retaba constantemente la autoridad de sus profesores, no era nada bueno en las asignaturas en las que se necesitaba la lógica mientras que era extremadamente brillante a la hora de ser creativo y generar materiales nuevos las pocas veces que se lo pedían. Gordon escribía mal pero dibujaba fenomenal y, además de leer, devoraba películas y series. Lo mejor para entender su día a día es ver el vídeo que tiene por nombre Learning diferently en clara oposición al nombre de sus enfermedad: Learning diferences. Además de suscribir las opiniones que se despliegan en el vídeo, me gustaría comentar seis ideas clave sobre el TDAH.

1. UNA ENFERMEDAD QUE NO EXISTE
Desde mi punto de vista, tanto el término como su solución toman parte de un tinglado diseñado por las farmacéuticas para CREAR UNA ENFERMEDAD QUE NO EXISTE. Como en otros muchos casos (la menopausia por ejemplo o las pérdidas de orina femeninas) las farmacéuticas en este mundo de locos que vivimos han pasado de dedicarse a buscar soluciones para las enfermedades que existen a dedicarse a crear enfermedades que no existen. Claro que muchas de las enfermedades que si existen las sufren poblaciones que no pueden pagar los medicamentos que necesitan, por lo que el objetivo de las farmacéuticas hoy es crear falsas enfermedades para las poblaciones que sí los pueden pagar. Que el fármaco al que más investigación y dinero se ha dedicado en estos últimos diez años en occidente sea el Viagra, deja claro cuales son las verdaderas intenciones de estas empresas.  

2. PERSONAS CON ALTOS ESTÁNDARES DE CREATIVIDAD
Las personas que “sufren” el TDAH no están ni mucho menos enfermos, simplemente no se ajustan al tipo de pensamiento lógico-lineal que se ha legitimado como el proceso de generación de conocimiento hegemónico desde los ambientes científicos positivistas. La imaginación siempre ha sido vista como “la loca de la casa”, una capacidad que nada tiene que ver con lo intelectual y que tan solo unos cuantos genios (masculinos, blancos, occidentales) han desarrollado de forma conveniente.  Seguro que Gordon, como Nico, como Joaquín llenaba su casa de instalaciones increíbles, rellenaba cuadernos sin parar, daba soluciones nada convencionales a problemas complejos. Pero, claro, seguro tenía mala letra, no lograba buenos resultados en matemáticas, se le iba el santo al cielo. Debido a esta consideración de las artes y las humanidades como disciplinas de segundo orden y a la creencia de que hay un único tipo de inteligencia (gracias Howard Gardner), todos aquellos estudiantes con pensamiento divergente son etiquetados directamente como portadores del TDAH.

3. PERSONAS QUE PIENSAN CON TODO SU CUERPO Y NO SOLO CON SU CEREBRO
 Otra de las falsas ideas que nos rodean es que pensar es una actividad exclusivamente intelectual: necesitamos movernos por que nuestro cerebro es parte consustancial de nuestro cuerpo. Debido a esta necesidad de movimiento, resulta increíble que en los contextos educativos intentemos que las personas estén atentas más allá de dos horas sentadas en sillas increíblemente incómodas. Sufrir ocho horas de escolaridad sin moverse o moviéndonos solo en el recreo es una tortura. Aquellos que no se mueven son los que están adaptados, los que han renunciado, los que aceptan la tortura como normalidad. Los niños que se mueven son “los normales”, estos son los niños sanos, los que se dejan guiar por sus necesidades tanto en la infancia como en la adolescencia. Si en los contextos educativos encontrásemos otros espacios y otro mobiliario, el TDAH desaparecería.

4. PERSONAS QUE SE COMUNICAN MEJOR CON EL LENGUAJE VISUAL QUE CON OTROS LENGUAJES
 Como se comenta de forma muy acertada en el vídeo de Gordon, la capacidad de escribir y leer es relativamente reciente. ¿Qué es lo que pasaba entonces antes del desarrollo de la escritura, que los seres humanos no pensábamos? A pesar de vivimos en una mundo hiper visual, en los contextos educativos sigue privilegiándose prioritariamente el lenguaje escrito y aquel o aquella que no tiene buena caligrafía o sencillamente tarda un poco más que la media en aprender a leer queda inmediatamente estigmatizado. ¿Y qué pasa con los que saben dibujar, los que desarrollan una visión espacial increíble, los que saben cantar, tocar la flauta, bailar, cocinar, montar un vídeo, hacer una foto, admirar como caen los copos de colacao en la leche mejor que los demás? En el momento que aceptemos la alfabetización visual como una competencia tan importante como la alfabetización oral y escrita, empezaremos a encontrar menos casos de TDAH.

5. PERSONAS QUE NO PRESTAN ATENCIÓN POR QUE LO QUE LES CUENTAN LES ABURRE MORTALMENTE
El colegio es aburridísimo para la mayoría de las personas, una máquina que no hace más que matar la pasión por el conocimiento. Y no son tanto los contenidos sino los formatos, la lección magistral, la toma de apuntes, vomitar los datos en el examen, olvidarlos al instante. Desde mi punto de vista, los estudiantes que se aburren en la escuela son los más inteligentes, son los que son incapaces de tragarse una información tan poco interesante y tan mal contada. Pensar en otra cosa, distraerte con el paso de una mosca, fantasear es lo mínimo que se puede hacer ante el simulacro en el que la educación se ha convertido, un lugar sin placer, sin efervescencia, sin pasión. Revelarte ante el aburrimiento es lo mejor que te puede pasar. ¿Por qué no  medican a los que permiten que les aburran?  

6. PERSONAS QUE TIENEN UN PENSAMIENTO CRÍTICO NATURAL Y RETAN AL PODER ESTABLECIDO CONTINUAMENTE
Y para terminar, los estudiantes que se revelan ante la pedagogía tóxica, lo que mueven las sillas, los que tiran pelotitas, los que no hacen los que les dice un profesor obsoleto cuyo único interés se centra en demostrar su poder, esos que son los catalogados como hiperactivos, por que molestan, incomodan, fastidian esos son los que piensan críticamente. A mi no me interesan los que están quietecitos, los que tragan, los que se callan, los que son hiperpausados, los que sufren Trastornos por Superávit de Sumisión e Hiperaburrimiento.

Quizá no sea que Gordon esté enfermo, sino que lo que está enfermo sea el sistema educativo. ¿Cómo soportar el aburrimiento, la falta de pasión y de placer, el estatismo, soportar profesores que no les interesa el trabajo que tienen? La solución no es convertir a los niños en adictos a las anfetaminas sino en hacer la rEDUvolution

Yo también tengo el TDAH. Gracias Gordon




5 comentarios:

vibrafon dijo...

Me ayuda un montón, Gracias profesora.
Soy un profesor de Expresión plástica para nuevos docentes, en busca de ideas, orientaciones, clarividencias, para mis asignaturas, para los nuevos profesores, y sobre todo para mi Tesis (arrancará algún día?) Saludos y gracias por tus orientaciones.
Domingo Sánchez. (La Línea, Cádiz)

Bea dijo...

Hola María,
Es la primera vez que leo tu blog y solo recientemente he empezado a reflexionar sobre cómo aprendemos. Me parece muy interesante todo lo que cuentas y estoy totalmente de acuerdo con la idea de transformar modelos educativos acartonados que marginan a los que aprenden de otra manera y privilegian la memorización y tecnificación del conocimiento. Pero, no crees que a veces también es bueno aburrirse? En muchas ocasiones relacionamos aburrimiento con esfuerzo, y eso es a lo que me refiero. Supongo que el reto consiste en crear un equilibrio, porque desarrollar la creatividad también implica aburrirse a veces, avanzar por terrenos no placenteros, esforzarse. Pero, cómo podemos combinar todo eso?
Saludos!

maria dijo...

Hola Bea: siento contestar con retraso pero no quería que se me pasase decirte que no le veo ninguna cosa buena a aburrirse y de verdad que no lo relaciono para nada con el esfuerzo. El esfuerzo lo relaciono con el proceso y el trabajo a largo plazo que también vinculo al placer, así que lo siento pero sigo diciendo NO al aburrimiento.

Abel Azcona dijo...

Yo estoy diagnosticado de TDAH ;)

maria dijo...

Lo sospechaba....

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